El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, tomó una determinación de cara al Mundial 2026: ningún integrante de su gobierno, incluyendo ministros y segundas líneas, podrá viajar al exterior para presenciar el torneo .

La medida, comunicada puertas adentro del Ejecutivo y luego confirmada públicamente por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, llega en un contexto económico complejo y apunta a enviar una señal clara hacia la sociedad. La frase que más impacto generó fue clara y directa: si algún miembro del gabinete decide viajar al Mundial, deberá presentar su renuncia .

Lejos de quedar en una simple recomendación, la medida ya comenzó a aplicarse con herramientas concretas de control. Según trascendió, el Gobierno bonaerense implementó un sistema de verificación para detectar si funcionarios habían gestionado entradas o viajes. Incluso, el propio Bianco reveló que ya se identificó un caso dentro del equipo: un funcionario que había adquirido tickets para la Copa del Mundo fue contactado y se le exigió devolverlos .

Como alternativa, desde la gobernación anticiparon que impulsarán distintas iniciativas para acompañar a la Selección Argentina desde el territorio bonaerense, como la organización de “fan fest” en municipios con pantallas gigantes y acceso gratuito .