Julio comenzó con un combo de aumentos en los servicios públicos que golpea de lleno el bolsillo de los argentinos. Tal como se esperaba, el Gobierno oficializó nuevas subas en las tarifas de luz, gas y agua, en un contexto de pleno invierno y alto consumo energético .
Para los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la factura de electricidad de Edenor y Edesur tendrá un incremento promedio del 1,5% . Sin embargo, el impacto no es parejo: los usuarios que perdieron los subsidios sufrirán un aumento de hasta el 5,5%, muy por encima de la inflación proyectada . Un hogar sin subsidios con un consumo medio de 300 kWh pagará unos $63.881, mientras que uno subsidiado abonará casi la mitad, $31.276 .
El gas tampoco se queda atrás. Metrogas y Naturgy BAN aplicaron una suba promedio del 2,81% . Para un usuario sin subsidios de Metrogas en Capital Federal, el cargo fijo mensual arranca en $22.606 para consumos bajos y se dispara a $85.449 para los más altos . El agua, a través de AySA, también aumentó un 3% .
Para aliviar el impacto en los sectores más vulnerables, el Gobierno prorrogó las bonificaciones para quienes reciben subsidios. En gas, se mantiene un descuento del 25% sobre el consumo, y en electricidad, una bonificación del 16,59% sobre los primeros 300 kWh . Pero el esfuerzo fiscal contrasta con la presión sobre los hogares: las tarifas de luz acumulan un alza del 494% desde diciembre de 2023, muy por encima de la inflación general del 236% .
